“La noche de 1949 en que el Comando Aprista optó por el asilo de Haya de la Torre ante la persecución a muerte que sobre él había desatado la dictadura, la más vehemente preocupación del conductor aprista fue la suerte del periódico de su partido… Antenor Orrego debe encargarse de La Tribuna declaró ante el Comité Nacional de Acción y añadió: mucho cuidado, todo puede caer, menos “La Tribuna”. Se equivoca Odría…
el APRA no es Haya de la Torre, el APRA es
LA TRIBUNA” |